Comentario sobre los últimos pasos [hasta Julio de 2013] dados por determinadas entidades de gestión colectiva de derechos de autores musicales europeas, en relación con el modo de repartir los ingresos obtenidos desde el sector de la música electrónica.
Actualmente, algunas entidades de gestión colectiva de derechos de propiedad intelectual están trabajando en la adopción de medidas enfocadas a la mejora del reparto de los derechos que recaudan en nombre de sus socios, en parte como consecuencia de la relativamente cercana entrada en vigor de la Directiva del Parlamento y del Consejo relativa a la gestión colectiva de los derechos de autor y derechos conexos, cuya propuesta fue presentada el 11 de julio de 2012 por la Comisión Europea (que aborda, entre otras cuestiones, la mejora de los procesos de reparto de los derechos recaudados por dichas organizaciones). En particular, en lo que respecta a la música electrónica, la distribución de derechos de autor no siempre ha sido una cuestión pacífica en algunos países, debido a la falta de información sobre el repertorio de este género musical utilizado en clubs, festivales, emisoras de radio, etc. Un ejemplo de ello es Italia, donde en el año 2002, el Tribunal Administrativo Regional del Lazio invitó a la SIAE (Società Italiana degli Autori ed Editori) a modificar sus normas internas de reparto, con el objeto de perfeccionar el esquema de distribución de los derechos relacionados con este estilo musical.
Dicho esto, cabe mencionar la conferencia que tuvo lugar el pasado 22 de mayo en Ibiza, en el marco del International Music Summit 2013, titulada Where does all the money go?, que contó con la participación de Mark Lawrence (en representación de PRS for Music, la sociedad de autores y editores musicales de Reino Unido), Stephen Titmus (Shazam), y Marcus Trojan (representando al Weekend club, de Berlín), entre otros. Esta conferencia tuvo por objeto abordar los actuales puntos de mejora de los procesos de reparto de los derechos de autor pertenecientes a los creadores y editores de música electrónica. Algunos de los datos facilitados por PRS for Music a este respecto, también reseñados por el popular diario The Guardian, son los siguientes:
La programación de música electrónica se correspondió con el 15% de las horas de emisión de BBC Radio 1 (Reino Unido) en el año 2011. Sin embargo, PRS for Musicafirma que fue imposible proceder al pago de derechos de autor, en relación con alrededor del 50% de los temas de dicho género musical radiodifundidos por la citada emisora, debido, bien a la información incompleta entregada a PRS for Music, bien a que simplemente los titulares de estos derechos desconocen que pueden ser miembros de una sociedad de gestión de derechos de autor en la que registrar sus obras y composiciones.
Los disc-jockeys son, con carácter general, poco propensos a presentar a las sociedades de gestión de derechos de autor listas que contengan información sobre las obras que pinchan, en comparación con los artistas de otros géneros musicales diferentes. En relación con esta cuestión, PRS for Music afirma que, en 2011, sólo fueron completadas el 35% de las listas en la edición británica del festivalCreamfields, celebrado en Daresbury, y el 15% en el festival Glade, celebrado en Houghton Hall. Por el contrario, en el Reading Festival, enfocado predominantemente a actuaciones de grupos, fueron completadas el 90% de las listas. Debe advertirse que, según PRS for Music, una lista completa, en un festival de las características de Creamfields o Glade (de aproximadamente 170 sets cada uno), puede generar alrededor de 290 euros por set en concepto de derechos de autor, lo que significa que aproximadamente 100.000 euros no están siendo pagados correctamente a los titulares de derechos de música electrónica, solamente teniendo en cuenta estos dos eventos.
Con el fin de cambiar esta situación, PRS for Music ha puesto en marcha el proyecto llamado Amplify, en colaboración con la Association for Electronic Music, que agrupa a diferentes disc-jockeys y creadores de música electrónica de Reino Unido, entre otros sujetos. Este proyecto tiene por objeto valerse de las nuevas tecnologías para la monitorización y seguimiento de los usos de música electrónica, con el objeto de crear listas de obras de modo automático, capaces de conocer cuáles son exactamente los temas que suenan en un club, radio o festival, así como identificar a los titulares de derechos sobre dichos temas. Además, para garantizar el éxito de esta medida, Amplify cuenta con el apoyo de un comité musical formado por artistas como John Truelove, y sellos como Hospital Records, Defected Records o Reverb Music.
En conclusión, existen vestigios de la llegada de nuevos tiempos para el reparto de derechos de autor de música electrónica, género musical que está siendo objeto de dedicación especial por parte de las entidades de gestión colectiva de derechos de propiedad intelectual, más allá de lo meramente institucional (recuérdese, Jean-Michelle Jarre fue nombrado recientemente presidente de la Confederación Internacional de Sociedades de Autores y Compositores).
